Dieciocho de Noviembre
(Música para la historia) El camarero escondía una alma matemática. Seguramente todo hombre tiene una parte de alma matemática por poco desarrollada que sea, pero ese día el camarero se dio cuenta de la fórmula matemática que custodiaba un vaso de whisky de Oban, 14 años. Más que una fórmula, detectó un patrón en el cliente. A menudo la gente repite conductas de un modo cíclico prácticamente imperceptible. Pero ese día la lucidez de Manuel le alumbró la consciencia y se dio cuenta que ese hombre tenía una razón distinta para estar allí. Recordó que había visto a ese hombre justo hacía un año. Ni más ni menos que el dieciocho de Noviembre pasado. Se acordaba, no solo por las pintas del sujeto sino porqué era el mismo día que el cumpleaños de su suegra. El año anterior habían decidido celebrarlo en el bar en el que Manuel trabajaba, así podía formar parte de la fiesta. En esa ocasión cuando le atendió su cara ya le sonaba de haberlo visto poco, pero alguna vez. Llevaba ...