Homesick
Abrió la puerta con dificultad, Noel no pensó en dejar todas las bolsas del supermercado para abrir la puerta, intentó hacer equilibrios y malabarismos con las manos para coger las llaves del bolsillo trasero del pantalón con el único dedo que tenía libre, y después acertar la llave a la cerradura para girarla con dos dedos. Una vez dentro, dejó las bolsas en el suelo y cerró la puerta con el pie mientras decía “Cariño, ya estoy en casa”. Pero nadie respondió. Nadie iba a responder, y aunque lo sabía muy bien, había algunas cosas a las que aún no se podía acostumbrar. “Hoy hace dos meses”, se dijo. Su mirada cayó al suelo y encorvó la espalda sin ser consciente de ello. Aprovechó para volver a coger las bolsas y dejarlas en la cocina. Agarró un plato precocinado de una de las bolsas y un tenedor para agujerear el plástico que cubría la comida y lo introdujo en el microondas dos minutos y treinta segundos. Noel francamente tenía mal aspecto, había envejecido en un lapso d...