Capítulo 7 - Roberto, 1992
En 1992 yo tenía trece años. Justo había pasado del colegio al instituto, y con todo lo que había vivido con mi madre, mi padre decidió cambiarme de barrio. En el momento en el que tomó la decisión, me dio absolutamente igual no tener conocidos en la clase. Cuando llevaba algunos meses con los nuevos compañeros de clase, empecé a echar de menos a los viejos. Quizás en el colegio mis antiguos compañeros de clase eran más niños, pero por lo menos no pretendían aparentar ser mayores de lo que realmente eran. Los primeros meses yo iba a mi aire, no tenía muchas ganas de hacerme amigo de personas que no me interesaban, y tampoco estaba demasiado interesado en las chicas. Eso generó cierta aura de misterio alrededor mío, que atraía miradas y curiosidad cuando intervenía en clase, y a la vez generaba cierto respeto, temor, incluso rabia en los sectores más populares de la clase. Tampoco sé muy bien porque. Quizás a esas edades las personas necesitan encasillarte, ¿eres de los buenos o de lo...