4- Jaiq (adolescencia y juventud)
Un día atrapé un ratón y lo metí en un recipiente del que apenas podía moverse ni tampoco escapar. Había traído una caja con alfileres que había robado de la mercería del barrio. Me hice una pregunta. ¿Cuántos alfileres se pueden clavar en un ratón antes de que muera? La respuesta son 47. Tienen una resistencia descomunal. Para un ratón un alfiler es como si a nosotros nos clavaran un cuchillo. Me puse un guante con protección sabiendo que los ratones se ponen bravos cuando están asustados, son capaces de morder la piel, travesarla y provocar cientos de enfermedades mortales en los humanos. Veía a las parejas caminando por la calle, cogidos de la mano, sabiendo que llegaban a casa, que tenían sexo, que se follaban y una parte de mí tenía gran curiosidad también en descubrir que era poder penetrar una vagina, sentir el calor de un cuerpo y a la vez sentía un gran odio y una gran envidia. A veces podía excitarme, tocarme pensando en ello, pero nada podía superar el grado de ex...