Homesick
Edgar Allan Poe dijo una vez “uno solo sabe lo que es el hogar cuando ya no está en él”. Pensaba en esta frase, que probablemente no había pronunciado él, mientras observaba un paisaje árido por la ventanilla del avión. Quedaba poco más de media hora para aterrizar en El Cairo y yo ya empezaba a sentir cierto arrepentimiento, que no miedo. No volvería a casa hasta al cabo de un año y la pregunta que me surgía era… “¿Habrá hogar cuando regrese?”. Podía parecer una pregunta estúpida si una la toma desde el punto de vista más materialista, pero… ¿No cambiaría yo demasiado tras un año alejado de mí normalidad? ¿No cambiaría mi mundo un año demasiado sin estar conmigo? Empezó a agobiarme esa idea, que tras fregar las ruedas del avión en la pista de aterrizaje, iba a empezar un alejamiento progresivo, cuyas consecuencias no serían conocidas para mí hasta el momento de mi vuelta. Una parte de mí deseaba volver en el siguiente vuelo, o quedarme una semana de vacaciones y volver. Pero mi...