Dead Man
(Clica para escuchar la canción) Firmé el contrato y debí leerme la letra pequeña. Como ocurre con todos los contratos, hay letra pequeña. Al final quererte fue un contrato en el que ponía entre líneas que tu eres quien come, yo soy comido. Firmé un contrato en el que ponía que no tenía fecha de caducidad, pero que si la había, en ese caso me la comunicarías tú. Yo solo tenía derecho (y decidí) trabajar incondicionalmente. Firmé un contrato, un contrato en el que tus besos eran míos y tus labios eran nuestros. Un contrato en el que tu alma podía mirar a donde quisiera, mientras dedicara un par de reojos para mí. Un contrato fácil en el que solo pedía un poco de ti a cambio de todo yo. Esos contratos malditos en los que no te dicen cuando ni cuanto te van a pagar, pero que te obligan a ir a trabajar cada día. Fines de semana libres? No, fines de de semana también. Un contrato esclavo, pero con el placer de un mayordomo. Quererte era un contrato en el que no te pedían experien...