Capítulo 1
Estaba parado delante de la puerta de entrada del edificio, un bloque viejo de ladrillos vistos medio en ruinas. Iba mirando alternativamente un pedazo de papel pequeño y arrugado que sostenía en la mano y la placa del número del edificio. Coincidían. Con la otra mano secaba el sudor de su frente y se colocaba el pelo (liso y con una alopecia avanzada) hacia atrás. Pero David aún tardó un minuto más comprobando que no se tratara de un error, esperaba que en algún instante o bien la placa o bien su papel cambiaran mágicamente de número y se pudiera ir de ese edificio que probablemente estaba infestado de ratas, cucarachas, putas y yonquis. Finalmente, arrugando toda su cara como un estreñido, decidió entrar. Al abrir, se quedó con el pomo de la puerta en la mano, se quedó mirando con incredulidad esa pieza metálica que si algún día había sido dorada, hoy ya no quedaba ni un atisbo de su pasado, enterrado entre una gruesa capa de suciedad y grasa. La volvió a colocar con cuidado y e...