Despertares
El mundo está medio muerto. Después de haber visto perecer a mi padre vi como la mitad del mundo desaparecía con él. No es que su muerte literalmente conllevara la muerte de medio mundo, si no que poco después de su muerte empecé a darme cuenta de que la mitad de la gente de este mundo en realidad estaba muerta, y ese hecho no ocurrió exactamente con la muerte de mi padre, no fue en ese mismo instante que se dio el hecho, fue algo que cambió en mi, a partir de ese momento entendí qué era estar muerto. Eso cambió toda mi visión de la vida. Yo no había sido un buen hijo, nunca lo fui, y si alguna vez alguien pudiera pensar que fui un buen hijo fue antes de que empezara a ser responsable de mis actos, antes de poder pensar por mí mismo. Para muchos la capacidad de reflexionar es una virtud, para mí fue un fuego que arrasaba todo lo que tenía alrededor. Nunca encontré una respuesta satisfactoria a lo que me ocurría, ni creía que jamás la pudiera llegar a encontrar, me era imp...