Sustituta
Hoy he conocido a tu sustituta, la “nueva”. No es que la haya conocido exactamente hoy, uno de noviembre del dos mil veintidós, es que hoy he tenido la certeza de que sería ella la próxima en estar en tu puesto. Desde luego que ella no está al tanto de la sustitución. Para no hacerlo muy evidente ante familia y amigos en esta ocasión he mirado bien que tuviera el pelo liso y moreno, para que no pudieran asociarte con ella de ninguna de las maneras. Parece mentira pero ¿sabías que es el pelo precisamente lo que hace que la gente asocie (en primera instancia) y establezca similitudes entre personas? No quería que esto pasara, quiero que parezca distinta en todo, y no obstante, todo el resto va a ser tan igual. Pero si eliminamos cualquier rasgo superficial, eres tú. No es para nada una versión mejorada, no es un 2.0, una actualización. Nada de eso. Tampoco es una suplantación de identidad. Es (y lo he dicho ya) simplemente una sustitución. Y de hecho, quién se encargará de que ella s...