Des-Gracia
Al salir de la reunión, bajó las treinta plantas hasta la calle en el ascensor, despidió a su compañero y encendió el teléfono. Un mensaje en el buzón de voz. "Qué raro... ¿Quién deja hoy en día mensajes en el buzón de voz? Seguramente si habrá gente que lo haga, pero vaya, ni yo ni me suena nadie que lo haga" , pensó. Solo hacía veinte minutos, era bastante reciente. - ¿Carla? Soy Daniel... Daniel, Dani. Necesito que me cojas el teléfono, es urgente. Si no me llamas ahora mismo no creo que me puedas localizar. Estaré en casa hasta las cuatro. He hecho algo terrible. Nadie me lo perdonará jamás. ¿Daniel, cuanto hacía que no hablaba con él? Casi un año. ¿De qué iba todo esto? ¿Porqué la llamaba a ella? ¿Qué habría hecho tan terrible que ella tuviera que saber? ¿Pero que coño hacia preguntándose cosas? Tenía que llamarlo con urgencia y Daniel lo aclararía todo. Devolvió la llamada... y nada, el teléfono estaba apagado o fuera de cobertura en ese momento, por fa...