Bañada en lechos reales
(Canción opcional para el relato) - Estás un poco raro, ¿te encuentras bien? - Uhm, sí, claro, ¿porqué? - Estás como si no estuvieras... - Si estoy, no puedo estar como si no lo estuviera, será que estoy algo. Un poco descentrado. - Cómo sea... pero siento que estás lejos de aquí. - Estamos muy cerca nena, no podría estar más cerca de nadie. Y tragué saliva. Hay un modo especial de tragar saliva cuando uno miente. Un modo especialmente sonoro y molesto, uno se escucha a sí mismo tragar saliva y tiene la sensación absoluta de qué a quince metros a la redonda se le puede escuchar tragando. El movimiento de la nuez del cuello es exagerado cuando uno miente, sube hasta casi tocar la barbilla y baja hasta la clavícula antes de volver a su posición original. Es como si el cuerpo entero estuviera hecho de delatadores. No tengo ninguna duda, irremediablemente no podemos parar mentir a los demás, a nosotros mismos y, contrariamente, estamos hechos para que se nos descubra. Me vest...