La entrada maldita
La entrada que era maldita. La oveja negra de las entradas.
Tan tan maldita que la maldije y no era una entrada sino una salida.
Pero de tan salida que era que jamás salía para dejarse ver.
Yo la vi primero, yo la pensé, salió de mi cabeza y de ningún otro lugar. Sin embargo se la quedó un papel.
Espera, maldito el papel que fué quien me robó la entrada y hasta que se cansó de leerla que no me la devolvió y me la dejó en el mismo sitio donde había estado siempre.
En mi papel.
Como un niño cansado de jugar a esconderse, como si dos amigos me hubieran gastado una broma; papel y idea contra idiota.
Y el idiota contra su estupidez, que ya es mucho enemigo.
Comentarios
be molinet, trankil! k en faran un munt + abans dk es retirin!
ja anirem plegats al proxim, si vols!;) (i axi m'asseguro dk no tu perdis^^"")
ens veiem x la UAB!