Policía Cachondo
Hoy había sido un día especialmente duro de trabajo. No solo porqué me tocaba hacer el turno de mañana, con lo que odio levantarme temprano, sino que además me tocaba hacer un turno de tarde que había cambiado con un compañero. Con lo que me gusta hacer siesta cuando trabajo por la mañana.
Llego 20 minutos antes al cuartel, me cambio y me pongo el traje que me da respeto y poder. Aparecen los del turno de noche y hacemos el cambio. Ese es de los mejores momentos, estamos unos cuantos reunidos, unos con la cara de sueño y los otros con la cara de no haber dormido.
Después nos dicen la zona que tocará trabajar y el compañero. Hoy tocaba zona de ricos. Pero es peor que las zonas conflictivas. Ahí hay acción de la buena. Esos ricachones no paran de preguntarte cosas y te piden la atención constantemente, como si estuvierámos a su disposición.
Y como si fuera predicho por el mismo Nostradamus, una mujer ya mayor nos pide que paremos el coche, mi compañero que iba de copiloto me comentó "ya me encargo yo, no te preocupes, ni hará falta que apagues el motor". Pero si hizo falta. Qué mujer más molesta.
Me bajé del coche pero el compañero me hizo un gesto de "lo tengo controlado" así que decidí fumarme un cigarro fuera. Hacía buen dia.
De golpe aparece una mujer corriendo asustada y me preguntó:
- Disculpe agente, ha visto a Mistetas?
Yo, en un acto de inteligencia y humor supremo respondí:
- No pero me gustaría verlas.
Creo que preguntaba por su perro.
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