El fin de los tiempos...
... siempre implica el inicio de lo insospechado.
Qué difícil dejar de ser uno mismo para empezar a ser otro.
Como vivimos de cara a aquello que tanto
amamos y que sin ninguna razón llamamos verdad, pero a la vez con el miedo aterrador de encontrarla
finalmente.
Esa ventana que nos acompaña cada día y que deja ver un paisaje en el que nos soñamos libres, pero la dejamos de lado, porqué
no queremos llegar allí, simplemente deseamos que siga siendo accesible, que
podamos seguir mirándola con ese anhelo imperecedero que nos impide llegar a nuestra meta pero nos permite seguir avanzando pensando en que algún día llegará.
Como si ese paisaje fuera a venir directo hacia nosotros, "la montaña irá a Mahoma". Pero la montaña no tiene pensado moverse de donde está, y si nadie la pisa mejor.
Como dos líneas paralelas que parece que nunca se vayan a tocar, como ese amor imposible, como dos miradas que se cruzan pero no se alcanzan. Y qué más da si las líneas se tocan o no se tocan? Ahora vienen los físicos y nos dicen que en realidad no se toca nada, solo són impulsos eléctricos.
Seguramente esas líneas paralelas no se quieren ni siquiera llegar a tocar, porqué luego tendrían que empezar a ponerse al día de todas aquellas cosas que les han ocurrido mientras no estaban juntas.
Pero, para qué negar lo evidente? Para que una ilusión, o un autoengaño? Seguramente es la única forma de locura que nos permite seguir manteniéndonos cuerdos. Ni demasiado distorsionado ni demasiado real.
La realidad es un suelo que si se pasea nos deja los pies rotos. Y al fin y al cabo, todos buscamos lo mismo:
Caminar.
...salga que salga el sol,
por donde sale el sol...

Comentarios
La ventana nos muestra cosas que tal vez ni existen pero nunca lo sabremos. Habría que saltar por ella para saberlo, y tampoco es eso lo que queremos. Además, como no tenemos el colchón asegurado... Mejor seguir soñando, no sea que nos hagamos pupa.
Y, sí, todos buscamos lo mismo, pero de diferente manera. Los pies, aunque maltrechos, sonríen felices cuando han caminado por donde han querido. Aunque sonrían rotos por el dolor que les causa el salto por la ventana.
La montaña no irá a Mahoma, bastante tiene la pobre con intentar resistir a la hormigonera.
Los físicos dicen cosas muy raras: Que si un gato dentro de una caja está vivo y muerto a la vez, hablan de unos trenes imposibles, viajando a la velocidad de la luz sin moverse del sitio para resultar al final que eres tú quien lleva al tren, pero según y cómo, ni el tren te lleva a ti, ni tú al tren, andan buscando el Bosón de un tal Higgs que parece ser que si lo encuentran lo explicará TODO, y también, creo que andan buscando unas Cuerdas que... Bueno lo dejo, yo sólo soy una persiana.
10 :)
Lo que desconozco es el tren a la velocidad de la luz sin moverse del sitio. Por Dios, qué misterio.
Viva la física! Ha sido el renacer filosófico de finales de siglo XX i XXI
Realment les hem de traspassar? No ens hauran enganyat els nostres ulls, la nostra ment, el nostre cor?
Quina por comprovar que no trobem el que ens imaginavem, o pitjor encara, que aconseguim la nostra llibertat, la nostra meta anhelada i llavors no tenir suficient, i tornem a sentir-nos decepcionats (però sense finestra).
Les finestres són allò que ens permet continuar lluitan i desitjant quelcom millor.La muntanya està bé al seu lloc i la finestra també, només hauríem de traspassar-la si estem segurs que podrem continuar somiant, sonrient, adornant i respirant... sinó ens gastarem molts diners tornant a posar-la al nostre espai vital i tancant-nos dins per iniciar novament el cicle de poder mirar i il.lusionar-nos...