Olvidé...

A menudo la gente reprocha a los olvidos de los demás, como una falta de respeto por desconsiderar algo sumamente importante y dejarlo en el baúl de los olvidos, y perder el baúl además!

Pero lo cierto es que uno se olvida de todo lo importante, y de lo que no lo es también. Así que es difícil regirse a través de lo olvidado para discernir aquello que es relevante, de aquello que carece absolutamente de ello.

Incluso puede darse el caso en que alguien no ha olvidado algo, pero si olvida cuan importante era. Así que el recuerdo permanece absolutamente intacto pero pierde la connotación emocional que se le había adjudicado.

Uno se olvida de las cosas cuando está lejos de ellas, y suele olvidar el valor que tienen cuando está demasiado cerca de ellas.

Con los años, uno no puede recordarlo todo, así que se suele quedar con los recuerdos más imprescindibles o los que más use a diario, y por otro lado un cúmulo de recuerdos que pueden ser vitales, o pueden no serlo tanto. Cuando uno crece se va olvidando de todo, poco a poco, pero incluso uno llega a olvidarse de donde viene, y como ignora hacia donde va, uno queda perdido y atrapado en una pequeña isla frágil que se llama presente.

Con los años, uno olvida lo que es importante para dar importancia a lo que debería ser olvidado. Uno olvida el olor de su tierra, el tacto de su familia, el gusto de sus vinos, el color de sus paisajes, el frío de su viento tramuntanado y también olvida el calor de su gente.

Uno olvida todo hasta que vuelve y de golpe todas esas sensaciones explotan sin control en el cuerpo. Se olvida el presente y uno va a caballo del pasado y se crea un puente con el futuro con mucha lucidez.

El olvido va destruyendo lo real, lo carcome poco a poco y nos deja a cambio un recuerdo ficticio incompleto. Y es ese mismo impacto de volver al origen, el que nos construye un puente entre el pasado y el futuro que hace resurgir lo real de sus propias cenizas.

Volver a la propia tierra es recordar que la extrañas, y olvidarte de ella es olvidarte de quien eres.

Lo peor del olvido, lo peor de todo, es que nos olvidamos de que olvidamos, con lo cual perdemos nuestra capacidad de devolver las cosas a la consciencia. Además de permitir caernos 2 veces con la misma piedra...

... o 3

Comentarios

Soledad 6 ha dicho que…
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo ha dicho que…
Para nada de acuerdo, olvidar es no tener consideración por la importancia que le da la otra persona a X, hay que asumirlo y no escabullirse en excusas. Discrepo del primer comentario, no me ha gustado la entrada (su contenido).

Las justificaciones o son de peso o son juicios erróneos
Soledad 6 ha dicho que…
¿Se me censura? ¿Por qué?
Moli ha dicho que…
Soledad no se te ha censurado :S No se que ha pasado, por suerte el comentario se ha guardado en mi correo y aquí lo cuelgo:

"Me parece extraño no ver ningún comentario. Esta entrada es tan veraz que toca algo por ahí dentro. No tiene desperdicio. Para mí es un diez total. Iba a dar mi opinión sobre cada uno de los párrafos pero se me hacía interminable y, como alguna vez me ha pasado, me sale el comentario más largo que la entrada.

Decir que me ha gustado es como no decir nada... ¡Pero es que me ha gustado muchísimo! "
Moli ha dicho que…
Bueno, Anónimo, he escrito una respuesta pero era demasiada larga para el cuadro de comentario, pero suficiente para una nueva entrada.

http://eduardmolinet.blogspot.com/2012/02/olvidos-respuesta-comentario.html

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