Alienación
(Canción qué NO acompaña al cuento, pero que le dió vida) Te quería contar. Estábamos tirados en la cama desnudos, Marta estaba de lado abrazándome. Yo estaba boca arriba con las manos apoyadas en mi cabeza, mirando el techo con un cigarro encendido en la mesita. No me gustaba fumar en mi habitación, pero me ayudaba a centrar mi cabeza y pensar con claridad, pensar sin dar rodeos. Ella me miraba fijamente, esperando una reacción, un cambio, que le dijera algo, que la mirase, lo que fuera. Yo ya no podía mover mis ojos de ese punto invisible que se había forjado en el techo. Procedía con un movimiento repetitivo cogiendo el cigarro con la mano derecha sin mirar dónde estaba, me lo acercaba a la boca, daba una calada larga, devolvía el cigarro a su lugar original y mientras expulsaba el humo movía los dedos para que cayera la ceniza, aunque no hubiera suficiente acumulada aún para caerse. Fue en ese momento en el que me hablé a mi mismo después de mucho tiempo y me pregunté ...