Atomsk
Somos gregarios, somos moléculas que conviven enlazadas de diferentes clases (iónicos, equivalentes...) y sin embargo a veces nos olvidamos. Nos olvidamos de que nuestra condición casi nos impide desligarnos, atomizarnos, escindirnos de ello.
Hace falta cierta cantidad de energía invertida en separar enlaces, o en casos de moléculas inestables ellas mismas se rompen por su propio peso y liberan energía. Vamos que saltan chispas! Así que cada átomo se va por su cuenta y adiós muy buenas. Hablamos con el alquímico para saber quien se queda con los hijos positivos y los hijos negativos. Aunque probablemente todos vayan para el mismo lugar. Y el alquímico se lleva la parte más grande del pastel.
Pero bueno, no nos vamos a centrar en los problemas sinergéticos moleculares, sino de la contradicción átomo-molécula, o sea del hombre-grupo.
Hay una angustia en la unidad (de uno, no de grupo), en el estar fuera, en estar en el banquillo solo esperando que se lesione alguien para poner dar el salto al exitazo y ponerse junto al equipo. Ya se dice y es de saber popular, el hombre es un animal social. Aunque a mi gusto, muchas veces es social porqué no hay más cojones, no por naturaleza. Sea como sea, hay algo dentro nuestro que nos mueve a juntarnos. Poder decir que se pertenece, porqué cuando algo es pertenecido a otra cosa, puede deducir que es. O sea, pertenezco luego existo.
Pero ese deseo de agruparse se combina con el querer ser aparte, poder tener una existencia externa a ese grupo. Ahora si, pienso, luego existo. Y sobretodo existo por mí mismo. El querer sentirnos especiales y únicos. A menudo ese sentimiento crece hasta cierto egoísmo en el que creemos que las cosas solo nos ocurren a nosotros. Porqué a mi? Coño! La pregunta correcta sería porqué a tantos?!
Como si no hubiera sufrimiento en todo ser humano. Como si no tuviéramos que lidiar todos con la misma naturaleza que nos corroe, nos corrompe y nos revive con el mismo furor! Como si no estuviéramos hechos todos de la misma matéria en descomposición! Como si alguien quisiera creer que hay personas que no son personas, que no tienen corazón!
Pero en nuestro sufrimiento y en nuestra banalidad intelectual especulamos con que hay buenas personas y malas personas, y las malas no sienten, las malas matan a personas sin sentir absolutamente nada. Quien es frío es malo. Quien es frío no siente... Pero qué nos hemos creído?! Quienes son los monstruos con nuestros juicios emocionales, con nuestra empatía limitada y del todo a cien, que no nos permite acercarnos al corazón de alguien así, que de nuestra incapacidad salgan los juicios más oscuros acerca aquellas personas que no sufren igual.
Esa contradicción que creemos que nos hace humanos nos deshumaniza para incorporar a aquellos que sienten diferente, igual aquellos que tienen claro cual es el papel que ocupan, para aquellos que las relaciones sociales no son una necesidad sino un trueque, un interés.
Queremos ser tan únicos que nos hemos acabado pareciendo todos demasiado.
Comentarios
"Quien mira hacia fuera suenya; quien mira hacia dentro despierta".
Igual así se construyen las civilizaciones, comunidades.