Me estás hablando a ti?
Llevaba años notando que me perseguía.
De pequeño era mas consciente de ella, la veía pisándome los talones, y de vez en cuando jugaba a pisárselos yo a ella, pero siempre me ganaba. Siempre detrás mío pero siempre un paso mas adelante. Me dejaba en rídiculo! No podía soportarla! La odiaba! Así que siempre llegaba a casa llorando como niño que era y me encerraba en mi habitación, a oscuras, allí dónde ella no pudiera verme. Aun así, al dia siguiente exploraba con él y me volvía a enfadar de nuevo.
Luego crecí, aprendí a ignorarla. Aprendí que sino la miraba tampoco la veía y tampoco me molestaba. Sabía que siempre estaría allí, que tampoco podía deshacerme de ella así que no hacerle caso era la mejor de las opciones. Aún así estaba su preséncia, estuvieras donde estuvieras, si te parabas a pensar (aunque pasara poco a menudo) sabías que te vigilaba. Esa sensación inquietante de saber que te estan mirando pero no querer girarte para por lo menos no tener que descubrir la verdad. La verdad asustaba y en ese momento era mejor no pensar en verdades, sinó reir con falsedades y dejar un agujero negro de tormentos para presentar un magnífico rostro de felicidad.
Un día, años mas tarde, miré de reojo. Aún seguía allí. Cómo era posible? Y esa pregunta me reconcomió la cabeza durante meses. Teorizando y hipotetizando empezaba a llenar el agujero negro de posibles verdades y conocimientos aun sin descubrir. Mi cabeza pensaba y mi corazón se llenaba por fin de cosas irrompibles, sentimientos y logros perdurables y permanentes.
Un día dije "prou". Y me giré, y alli estaba ella pasmada, tranquila, mirándome con indiferencia, como si ya lo supiera todo de mí y haciendo muecas diciéndome "y tu no sabes nada". Me giré extrañado y me sentí humillado por su preséncia. estuve a punto de salir corriendo y llorando y encerrándome en mi habitación. Pero había crecido y había posibles verdades en ese agujero, y ella podía quitarme las que no lo fueran del todo. Y así, puse cara de indiferéncia, me giré y le hablé:
Me dijo que no podía ayudarme a decirme a descubrir si era cierto o no lo que había en mi agujero, pero que sin duda existía, porqué yo lo había creado. Me dijo que de las verdades sólo podía hipotetizarlas y dudar de ellas. Y la verdad es que no me dijo demasiado, y aprendí menos.
Pero eso si, ese día entendí mucho mas de mi mismo, y de ella.
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Ens veiem diumenge a la Pumpi? Demà no vols anar a estudiar? Jo estaré per la Merche tot el dia...