Addicted

Sin sexo las moscas se vuelven adictas al alcohol...

Será que son adictas al sexo. Deben sustituir un vicio por otro, una sublimación. Pero hay vicios que son insustituibles. Por eso son moscas, y no lo saben.

Si he llegado hasta aquí no ha sido sustituyendo debilidades. Con ellas se convive y simplemente consiste en tratar de aguantar de pie mientras el edificio se va desmoronando. Eso es lo que es al fin y al cabo un vicio.

Uno es adicto a la bebida cuando uno ha llegado antes a ser adicto a cierto tipo de tristeza. No se ahogan las penas, se acompañan. No se bebe para olvidar, nunca ha estado así y los que beben lo saben. Bebida y melancolía son siamesas.

Pero las letras de las canciones de poetas baratos para ganar millones deben confraternizar con el sentimiento de que cuando uno recibe un golpe, se debe beber alcohol para sanar las heridas. Por eso son músicos y no gente frecuente de bar.

Uno es adicto al sexo cuando en cada labios encuentra una diferencia al amor. No es una necesidad, no es un impulso, no es promiscuidad, no es una búsqueda del amor no recibido. Es la respuesta simple a la pregunta. Es la manera más placentera de poder seguir haciendo la pregunta.

¿Te acuerdas de aquel día que me dijiste "soy tan feliz contigo que me podría morir"?

¿Acaso se puede morir de felicidad? Creía todas tus palabras. Creía que con solo creérmelo bastaría, pero no era suficiente. Amarte no era suficiente. Pero no te odio ni te guardo rencor. La gente también suele decir que del amor al odio hay un paso, pero se equivocan. Será que no han amado mucho, pero del amor al odio hay un abismo casi imposible de superar.

El amor es una enfermedad que mal gestionada de puede devorar, pero nos equivocamos odiando a quien amamos, lo que estamos haciendo es odiarnos a nosotros mismos por no haber sabido amar mejor. Yo nunca he necesitado tu amor, ni tu compañía, solo necesitaba que fueras única e irrepetible para mí.

¿Y ahora qué? Me miras como si no fuera nadie, un completo extraño. Como si ya no me conocieras, como si fuera alguien que hubieras conocido hace mucho tiempo. Solo soy una parte de la escena, un mueble, aquel cualquiera que camina por la calle y ni siquiera miras.

Solía ser increíble, adorable con todo el mundo, pero tu no te lo creías, pensabas que era una tapadera para presentarme al mundo. Así que dejé de ser así con todo el mundo para serlo solo contigo para que así te dieras cuenta.

Pero quien no quiere creer no cree nunca, y aunque la gente diga lo contrario, la gente no cambia. Intenté cambiar por ti, pero no ser yo desintegra mi ego. Con el tiempo, tu seguías sin creerme y la gente sin el calor se fue alejando...

Y por esto bebo, no por quererte olvidar.

Bebo para acordarme cada día de cuanto te quiero, sin ti.

(Felicitats Marina...moltes felicitats!)

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Brutal Muli. Una entrada molt valenta.


Mrina
Ariana Costa Capin ha dicho que…
Me gusta mucho! sentido, claro, sin vueltas...

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