Pájaros de papel
“Siempre me trataste bien, gracias Pablo”. Este mensaje escrito en un rollito de papel, apareció por sorpresa cuando, quitando el polvo de las estanterías del comedor, di un golpe sin querer al pájaro de papel endurecido que cayó al suelo y se le partió una de las alas. Del agujero del cuerpo sobresalía una de las puntas del papel, lo cogí y lo leí. Me quedé un rato perplejo mirando ese trocito de papel, pero a los pocos segundos reaccioné y me entristecí. Era el pájaro de Dani, el ave fénix Dani. Fui a buscar pegamento líquido, con el pincel apliqué cuidadosamente la cola en ambas partes rotas, las junté y las sostuve unos segundos, hasta que, soltándolas, se mantenían pegadas. El papel lo dejé fuera. Me quedé mirando fijamente el pájaro, suspiré. Había estado conmigo más de veinte años, casi veinticinco años y, no había sufrido ningún accidente, había sobrevivido a tres mudanzas y a una ex loca que me lanzaba objetos cuando se enfadaba. Así que me dio un poco de pena haberlo r...