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Abre el diario como cada día, empieza a leer los titulares de la portada como cada día, luego pasa a "la segunda", como cada día mirando por encima apenas los personajes destacados del día, luego va leyendo por encima los titulares de las páginas de "Internacional", aunque no le importa demasiado leer la noticia entera, puesto que es la misma que leyó ayer, y anteayer, y el otro... solo la leió el primer día, el día en que fue noticia y novedad de verdad.
Pasa a las páginas de "Política" y pasa de las páginas de "Política". Hasta que llega a "Opinión". A menudo piensa que las opiniones de los que escriben no merecen más valor que la suya, así que no tendría porqué leerlas, aun así cuando sus ojos se pasean por un título calentito, una frase destacada apabullante le atrae la curiosidad, y es que en el fondo no opina que todas las opiniones tienen el mismo valor. La suya, por lo menos a veces más, pero muchas veces menos.
Llaman a la puerta de su despacho, y siempre que llaman a la puerta implica que habrá que trabajar unas cuantas horas. Odiaba ese momento. Él llega por la mañana, con su café caliente en un vaso de "porexpán" tapado con un plástico blanco con un agujerito encima, "para que la presión del vapor del café caliente no abra la tapa del vaso", piensa, y aunque no es ni físico ni químico cree en lo que piensa.
Pues eso, que llega a su despacho, destapa el café y espera cinco minutos a que se enfríe un poco mientras empieza a ojear el periódico. Si todo va bien, tiene media horita de paz para ir informándose, formándose o informalándose, desinformándose... coño, para leer el periódico estamos diciendo! Hasta que llega Lorena y le trae los buenos días y los primeros informes para revisar.
En ese momento, ese espacio infinito que parecía que disponía para leer, se convierten en los 5 minutos apresurados para mirar lo más importante y por encima, pues no tenía otro momento al día para relajarse y retomar lo dejado.
Ese día Lorena entró 6 minutos más tarde de lo habitual, con que le dió tiempo de avanzar un poquito más en su lectura, con lo que 5 minutos eran demasiados para leer lo que le quedaba. Por primera vez en años tuvo unos minutos extras para pensar, en su vida en su trabajo... (si, cinco minutos al día para pensar son muchos para algunas personas) se preguntó si podría conseguir algo mejor, si podía aspirar a un trabajo más bueno que el que tenía. Que no estaba mal, cobraba bien, estaba bien valorado, contaban con sus opiniones en la empresa y su buena posición le permitía ciertas flexibilidades horarias. Simplemente se preguntó si podía llegar algo mejor.
Volvió páginas atrás, a los "Clasificados", que nunca se lee, y que ese día leyó con cierto escepticismo pues sabía que era dificil encontrar un trabajo mejor. Y con toda la razón del mundo, no había un trabajo mejor, de hecho ni siquiera había una casa o un psio mejor, y para que iba a necesitar un coche de segunda mano? El suyo está como nuevo!
Pero entre los anuncios de coches y los anuncios de prostitutas encontró un anuncio que pasaba desapercibido porqué solo eran 4 palabras y un número de teléfono. "Soltera y madura, gratis y por diversión 6XXXXXXXX"
No le hizo mucho caso, terminó con el periódico y lo dejó en la cocina comuna para que otros que no se lo compraban pudieran leerlo, total una vez usado para qué iba a necesitarlo más? Pero a lo largo del día se le repetían esas palabras "soltera, madura, gratis, diversión". Él, aunque joven siempre había tenido predilección por las mujeres mayores, y sin duda era un apasionado de la diversión, y sobre pagar... el nunca ha sido de esos.
Pero se le repetían preguntas y más preguntas en la cabeza "y como será una persona que cuelga un anuncio de estos", "y que liberal debe ser", o otros pensamientos como "debe de estar desesperada", "debe de ser fea", pero luego volvía a "lo hace por diversión, le gustará y sabrá que no lee el diario cualquiera, sino gente que le gusta estar informada, gente culta en definitiva"... y poco a poco se iba construyendo una idea de esa mujer madura "qué edad tendrá? Si es madura unos 45?", soltera "estuvo casada alguna vez?", gratis "con cuantos se lo habrá mantado?" y por diversión "le gustará tanto como a mi?".
Así que volvió a la cocina antes de irse para casa y se apuntó el número de teléfono en un papel. Llegó a casa y el número pasó del papel al teléfono, y luego fue dudando y dudando. Y es lo que pasa ante la duda, que uno siempre escoge la más tet... lo que le dicta el corazón. Pues como le gusta descubrir nuevas experiencias, esa iba a ser una nueva. Pero no se atrevía a llamar, por si le temblaba la voz, los nervios le podían mostrar inseguro ante esa mujer madura y segura. Así que decidió que lo mejor era un mensaje. Pero como escribirlo? Qué le podía decir?
"Hola buenos días, mi nombre es X y he leído su anuncio del diario, me gustaría tener relaciones sexuales con usted", no, mejor "me gustaría conocerla, tengo XX años y vivo en Barcelona". Quizás es demasiado formal si tenemos que follar, algo más picante como "Soy X y he visto su anuncio en el diario, quiero fundirla con mi fuego". Por Dios! Como podía poner algo así, parecería un amateur del tema.
Al final se decidió por un "Hola buenas, he leído tu anuncio en el diario y me ha interesado mucho. Me llamo X y podríamos ir a tomar algo para vernos y conocernos". Y lo envió aunque no le acabó de convencer del todo. Recibió respuesta a los 5 minutos con un "De acuerdo, me llamó Sofía, quedamos mañana a las 18:00 en Plaza Catalunya y luego podemos ir a tomar algo y comer".
No pegó ojo en toda la noche, pensando en si debería decirle algo más, preguntarle como iría vestida, o qué pasaba si luego a él no le gustaba y se quería volver a casa, o peor aún, que él aun siendo más joven y atractivo lo rechazara. Y si no la podía satisfacer? Como se supone que debe actuar uno en ese tipo de situaciones.
Y esas mismas preguntas se repetían en su cabeza mientras esperaba a la madura con ganas de divertirse. Allí empezó a mirar a su alrededor paranoico a ver quien podría ser esa mujer, y se iba fijando en las mujeres de 40 años para arriba, y se iba preguntando si con esa o aquella, o aquella del fondo que va con el jersey gris podría serlo y si se acostaría con ella.
"X!" le gritaron por la calle, y al girarse vió a Lorena que se acercaba. Madre mía! Que le iba a decir? A quien estaba esperando? Cómo le explicaría que había quedad con una mujer que había visto en el periódico porqué ponía Sexo Gratis? "Qué haces por aquí?", "Pues... ehm... he quedado con una mujer... que" sudaba. "Ah una cita? Bueno nada ya me contarás el lunes no te pongas ahora nervioso", "y tu qué haces por aquí?", "nada, esperando a un amigo con el que he quedado para tomar algo e ir a cenar".
Era Lorena, estaba seguro! Había usado la misma frase, pero él nunca había considerado qué Lorena fuera una mujer madura, pero si que la encontraba divertida, además estaba soltera desde hacía un mes. Pero espera, el número de teléfono de Lorena no cuadra con el del anuncio... claro! Se compró otro para hacer ese tipo de cosas... Ella no podía darse cuenta que él era el hombre que estaba esperando.
Debía alejarse de allí y retirarse, imagínate lo que diría la gente que se enterase en el trabajo! Como hablarían de Lorena, y como hablarían de él! Perdería todo el respeto de los compañeros, sería imposible conseguir un ascenso de este modo! Y vueltas y vueltas le daba la cabeza. Y cuando se iba despedir el teléfono sonó, era el número de la mujer pantera.
"Ai, que te están esperando, no quiero entretenerte, que lo pases bien Don X" y se despidieron. El teléfono sonaba y antes de cogerlo miró a su alrededor la gente que estaba con el teléfono llamando en ese mismo instante y la vió, era ella. Cogió el teléfono y vió a lo lejos como a unos metrios movía los labios y decía "hola?".
Era la mujer madura, soltera, divertida y juguetona, la leona que iba a darle la noche de su vida, a enseñarlo lo que jamás nadie le había enseñado. La mujer era su tía Sofía y Pablo, su marido, un cuernudo acabado que mientras trabaja como un loco, su mujer saca su lado más bestia y se lo hace con quien sea, por vicio y placer, a hacerlo por doquier!
"Lo siento, pero no me atrevo", un mensaje cobarde para su tía, todas las explicaciones que ella necesita, pero él se queda con un millón de preguntas más, y un cabeza mareada de las vueltas que en unas pocas horas podía dar.
Comentarios
Crec que m'agrada més la historia acabar amb la Lorena i oblidant això de la tieta...
I quina entrada més llarga no!? (that's what she said)
Per cert... si en el protagonista lo únic que li atrau és "una frase destacada apabullante" perquè tu no has ficat una frase destacada apabullant de la teva entrada que faci que cridi la meva (i altres) atenció?
Avera quan parlem!
Jaja perquè se que el personatge no llegirà la meva entrada, així que no calia la frase "apabullante"!